España acumula 76,5 millones de turistas en nueve meses y se convierte en barómetro de inversión hotelera iberoamericana

Los datos de FRONTUR correspondientes a septiembre de 2025, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirman un año histórico para el turismo español: el país recibió 9,7 millones de turistas internacionales durante el mes, un crecimiento del 0,8% respecto a septiembre de 2024. Con este resultado, el acumulado anual llegó a 76,5 millones de llegadas internacionales, cifra sin precedentes en la historia del turismo en España.

Las Islas Baleares captaron el 22,6% de la cuota total del mes, seguidas de Cataluña y Andalucía. El perfil del turista sigue dominado por los mercados europeos —Reino Unido, Alemania, Francia—, pero el indicador que más atención concita en la industria iberoamericana es el gasto medio por turista, que continuó al alza, confirmando que España no está creciendo solo en volumen sino en valor generado por visita.

El desempeño español interesa a la industria latinoamericana por razones que van más allá del destino en sí. Las grandes cadenas hoteleras ibéricas —Meliá, Barceló, NH, Iberostar— reinvierten una parte significativa de los flujos de caja generados en Europa en la expansión de sus operaciones en el Caribe y América Latina. Un año récord en España equivale, con cierto desfase, a mayores presupuestos de Capex para proyectos en México, República Dominicana, Cuba y Jamaica. La correlación no es perfecta pero tampoco es casualidad.

El debate sobre la «turismofobia» que sacude a Baleares, Canarias y varias ciudades españolas también ofrece una reflexión útil para los destinos latinoamericanos: cómo crecer en ingresos sin escalar indefinidamente en volumen. Las estrategias que España está probando en tiempo real —limitación de licencias turísticas, tasas por visitante, rediseño de la oferta hacia el segmento premium— son laboratorios que Cartagena, Cancún o Medellín observarán con atención creciente.