La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicó su revisión económica global confirmando que las aerolíneas de América Latina y el Caribe obtendrán un beneficio neto de USD 1.100 millones en 2025, por debajo de los USD 1.300 millones registrados en 2024. En un año en que la industria aérea mundial proyecta ganancias récord de USD 36.000 millones, LATAM se posiciona como la única región del planeta donde los márgenes netos retroceden frente al año anterior.
El diagnóstico de la IATA apunta a dos factores estructurales. El primero es fiscal: los impuestos y tasas representan hasta el 40 % del precio del tiquete en varios mercados latinoamericanos, frente al 27 % del promedio global. El segundo es cambiario: la fortaleza del dólar y la devaluación de monedas regionales erosionan los márgenes de aerolíneas que cobran en moneda local pero pagan combustible y mantenimiento en divisas. El resultado directo es una ganancia neta de apenas USD 3,4 por pasajero, menos de la mitad del promedio mundial de USD 7,2.
El contraste dentro de la región es marcado. Mientras algunas aerolíneas con operaciones en moneda dura o costos en dólares administraron mejor la volatilidad —como LATAM Airlines Group, que cerró 2025 con USD 1.500 millones de beneficio y un margen del 16,2 %—, las aerolíneas más expuestas a economías con alta inflación enfrentaron presión sostenida. México no es ajeno a este fenómeno: incluso con Volaris y Viva Aerobus dominando el mercado doméstico, los márgenes operativos se mantuvieron ajustados frente a sus pares norteamericanos.
Para los proveedores y socios comerciales de la aviación en LATAM —arrendadores de aeronaves, empresas de manejo en tierra, distribuidores de combustible, tecnología aeronáutica— el dato de la IATA es relevante porque marca el piso de negociación. Las aerolíneas de la región están operando con márgenes delgados y no tienen mucho espacio para absorber aumentos de costos. Quien entienda esa presión y adapte su propuesta comercial en consecuencia —ya sea con esquemas de pago en moneda local, contratos multianuales o paquetes de eficiencia— tendrá una ventaja diferencial real en las renovaciones de 2026.






