El turismo de cruceros se consolida como una de las grandes historias de crecimiento de México en 2026. Entre enero y abril, el país recibió 4,8 millones de pasajeros de cruceros, una cifra que representa un aumento del 14,8% frente al mismo periodo del año anterior, con 1.425 arribos en sus distintos puertos, un 10% más interanual.
Josefina Rodríguez Zamora, titular de la Secretaría de Turismo (SECTUR), atribuyó el repunte a la confianza de las empresas navieras y a la diversificación turística, que genera ingresos locales e impulsa el comercio, los servicios y el transporte en las zonas costeras.
El liderazgo lo sostiene Cozumel, que por sí solo registró 1,99 millones de pasajeros y 571 arribos, con crecimientos del 7,1% y el 5,2% respectivamente, reafirmándose como uno de los principales destinos de cruceros del mundo. A su lado, puertos como Mahahual, Ensenada y Cabo San Lucas reportaron ocupaciones de atraque del 100% durante los primeros meses del año.
El dato confirma que el negocio de cruceros se afianza como un motor de derrama para las comunidades receptoras, pero también plantea un desafío conocido: el reto ya no es traer más barcos, sino lograr que cada crucerista gaste más en tierra. La inversión en nuevas terminales y en experiencias en destino —excursiones, comercio, gastronomía— es lo que convierte el flujo de pasajeros en ingresos sostenibles para los puertos mexicanos.






