El tráfico aéreo en América Latina y el Caribe creció 2,5% en septiembre con 35,8 millones de pasajeros

La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) confirmó que la región transportó 35,8 millones de pasajeros en septiembre de 2025, un 2,5% más que en igual mes de 2024 —equivalente a 874.000 viajeros adicionales en un solo mes. El dato coloca a la región en una trayectoria de crecimiento sostenido, aunque con matices que merecen lectura cuidadosa.

El primer matiz: el crecimiento no llegó del exterior. Los flujos domésticos e intrarregionales concentraron el 87% del incremento neto, liderados casi en exclusiva por Brasil y Argentina. El tráfico internacional largo alcance hacia Europa y Norteamérica registró su primera caída del año, lo que apunta a cierta desaceleración en los mercados emisivos intercontinentales. Una señal de alerta moderada para destinos que dependen en exceso del viajero europeo.

Los indicadores operacionales son robustos: la capacidad (ASK) subió 3,4% interanual; la demanda (RPK) creció 2,9%; y el factor de ocupación promedio regional se fijó en 83,6%, nivel que históricamente indica equilibrio entre oferta y demanda. Las aerolíneas también volaron en promedio con aeronaves más grandes —160 asientos por vuelo versus 158 en septiembre de 2024—, lo que sugiere que el crecimiento de capacidad se está haciendo con mayor eficiencia de flota.

El mensaje de fondo es relevante para toda la industria regional: la robusta demanda doméstica en Sudamérica actúa como amortiguador ante la volatilidad de los mercados emisores intercontinentales. Brasil, con su enorme mercado interior, y Argentina, en recuperación gradual, están sosteniendo la región mientras el tráfico transatlántico toma un respiro. Para aerolíneas, operadoras y agencias con producto intrarregional, este entorno favorece las rutas dentro del continente. Para los que dependen del viajero europeo, el trimestre final de 2025 requiere monitoreo de cerca.