La Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil restringió la venta de pasajes de Flybondi en el país mediante una medida cautelar administrativa, después de detectar que la aerolínea argentina canceló el 79% de los vuelos registrados hacia destinos brasileños entre el 1 y el 27 de julio. La resolución se conoció el 29 de julio.
La medida tiene tres alcances. Queda suspendida la comercialización hacia Florianópolis, Maceió y Salvador, tres destinos que la compañía había registrado pero que no llegó a operar de forma efectiva. La aerolínea tampoco puede ampliar su malla registrada ante el organismo, lo que le cierra la puerta a nuevos destinos, frecuencias u operaciones en Brasil. Y la venta para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro (Galeão) quedará suspendida a partir del 3 de agosto si la empresa no acredita antes de esa fecha los ajustes operativos que garanticen la regularidad del servicio.
El regulador fundamentó la decisión en indicios de deterioro de la capacidad operativa: una sucesión de cancelaciones, reducciones sostenidas de la operación, diferencias entre los vuelos programados y los efectivamente realizados y un aumento de los reclamos de pasajeros por reembolsos, cambios y dificultades para contactar a la compañía.
Los pasajes ya emitidos no están alcanzados por la restricción. La ANAC recordó que Flybondi sigue obligada a asistir a esos pasajeros y a ofrecer reprogramación sin cargo o devolución íntegra en caso de cancelación, conforme a la normativa brasileña de derechos del consumidor aéreo.
Para el mostrador, la parte práctica es inmediata. Brasil concentra el grueso del tráfico internacional de la low cost argentina y agosto abre la ventana de venta anticipada del verano austral, la temporada en la que Florianópolis, Salvador y Río se llenan de familias argentinas. Un emisor con la malla congelada y una ruta troncal pendiente de una fecha límite es un riesgo operativo que conviene mirar antes de emitir: el asiento barato deja de serlo cuando hay que reacomodar al pasajero en tarifa de último minuto.
El resto del cuadro tampoco ayuda. La capacidad hacia el nordeste brasileño se reparte entre Aerolíneas Argentinas, GOL, LATAM y JetSMART, y cualquier hueco que deje Flybondi en diciembre y enero se cubrirá con tarifas que ya no serán las de una guerra de precios. Quien vende Brasil desde Buenos Aires haría bien en asegurar bloqueos ahora y no en noviembre.
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