El 24 de noviembre de 2025, el MSC Fantasia atracó en la terminal Benito Quinquela Martín de Buenos Aires para dar inicio a la temporada de cruceros sudamericana 2025-2026. El barco —uno de los buques de la Clase Fantasia, con capacidad para más de 3.900 pasajeros— ofrecerá 15 salidas con itinerarios de 8, 9 y 10 noches, recorriendo playas brasileñas como Río de Janeiro, Ilhabela, Camboriú, Búzios e Ilha Grande.
MSC despliega en total seis barcos en la región para esta temporada: además del Fantasia en Buenos Aires, el MSC Seaview, MSC Armonia, MSC Lirica y MSC Preziosa operarán desde puertos de Brasil y Argentina, consolidando a la naviera italo-suiza como el operador dominante del Atlántico Sur. El impacto económico estimado supera los 300 millones de dólares en gastos de pasajeros y operativa portuaria en las economías locales.
Argentina ocupa una posición estratégica en el esquema: el puerto de Buenos Aires actúa como home port principal, lo que implica pasajeros que pernoctan en la ciudad antes y después del crucero, con un gasto en hoteles, restaurantes y comercio que multiplica el efecto económico del barco.
Brasil es el motor del mercado emisor: el país consolida su posición como el principal generador de cruceristas de la región, traccionando las inversiones logísticas en los puertos del Atlántico Sur. Para los operadores de excursiones y receptivos en Río de Janeiro, Santos e Itajaí, el despliegue de seis mega-barcos de MSC es el mayor bloque de demanda cautiva que gestionarán en la temporada, y definir bien el precio y la calidad de las excursiones es lo que separa a un proveedor ordinario de uno que repite contrato año tras año.






