Royal Caribbean opera el Jewel of the Seas desde Cartagena y Colón y acerca el Caribe Sur al viajero de la región

Royal Caribbean International desplegó esta temporada el Jewel of the Seas con base en dos puertos latinoamericanos, Cartagena de Indias, en Colombia, y Colón, en Panamá, una operación que se extiende desde mayo de 2026 hasta abril de 2027. El barco, de la clase Radiance, zarpa en itinerarios fijos de siete noches —con salidas los domingos— por el Caribe Sur, e incluye en su recorrido las islas ABC: Aruba, Bonaire y Curazao.

La decisión de homeportar un buque de gran capacidad de forma casi continua en la región responde, según la naviera, a los resultados de temporadas previas: el éxito del Rhapsody of the Seas en 2023-2024 y la experiencia del Serenade of the Seas en 2025-2026, al que el Jewel supera en capacidad. Las tarifas de ida y vuelta arrancan en torno a los 732 dólares por persona desde Colón y 792 desde Cartagena.

El dato de fondo para el mercado es el cambio de puerto de embarque. Durante años, el crucerista sudamericano y centroamericano que quería navegar el Caribe debía volar primero a Miami o a otros puertos del sur de Florida; tener una nave de esta escala saliendo de Cartagena y Colón elimina esa fricción y reconfigura la ecuación de costo y tiempo del viaje.

Para las agencias y operadores de Colombia y Panamá, ahí está la oportunidad concreta: armar paquetes de crucero con embarque local, sin tramo aéreo internacional previo, abre el producto a un público que hasta ahora lo veía lejano por precio o por logística. Cartagena y Colón, además, refuerzan su perfil como puertos base —no solo de escala—, lo que arrastra demanda hacia hotelería, traslados y pre y post tours en ambas ciudades. La continuidad de la operación hasta abril de 2027 le da al canal de venta una ventana lo bastante amplia como para construir temporada, fidelizar al pasajero regional y consolidar al Caribe Sur como un circuito que ya no depende de los puertos tradicionales del norte.