A principios de 2025, Hosteltur identifico cuatro usos de la inteligencia artificial que cambiarian los viajes durante el ano: planificacion personalizada de itinerarios, asistentes virtuales en tiempo real, analisis predictivo de demanda y sistemas de pago seguros. A mitad del ano, buena parte de esas predicciones ya son operativas en la region.
El caso mas concreto en LATAM es LATAM Airlines, que lanzo en fase beta un agente virtual de inteligencia artificial disponible para usuarios registrados en Chile desde abril de 2025 y expandido a Colombia, Peru y Ecuador en junio. La herramienta, desarrollada por un equipo de diez profesionales internos en colaboracion con ingenieros de Google —usando tecnologia Gemini y Vertex AI— salio a produccion en apenas tres meses.
El asistente permite explorar destinos, planificar actividades y cotizar vuelos usando lenguaje natural. Las consultas mas frecuentes van desde “¿cual es la fecha mas barata para volar a Miami en enero?” hasta “¿que actividades puedo hacer en Cartagena?”, con integracion del historial de vuelos y opcion de cotizar con millas. En su primer mes de operacion formal, mas de 52.000 personas interactuaron con la plataforma. Los destinos mas buscados: Lima, Santiago y Rio de Janeiro.
El dato que mas deberia llamar la atencion de la industria no es el numero de usuarios sino la velocidad de desarrollo: una aerolinea regional construyo un agente de IA en produccion en tres meses. Eso da una idea de cuan accesible se ha vuelto la tecnologia, y cuan rapido puede moverse el sector si decide priorizarla.
El desafio para el resto del ecosistema —agencias, operadoras, hoteles— es preciso: el viajero que ya usa IA para planificar tiene expectativas de personalizacion y velocidad que los canales tradicionales dificilmente pueden satisfacer. La IA no reemplaza al asesor de viajes experto, pero eleva el umbral minimo de lo que el cliente espera de cualquier punto de contacto digital. Quien no tenga esta conversacion en su agenda para el cuarto trimestre de 2025 podria encontrarse desfasado antes de que termine el ano.






