República Dominicana capta el 32% de las búsquedas del Caribe y Puerto Rico dispara su demanda un 44% por el efecto Bad Bunny

Los datos de inteligencia de demanda de ForwardKeys para el período verano-otoño 2025, difundidos por la Caribbean Hotel and Tourism Association (CHTA), muestran una recomposición clara en el mapa de intención de viaje caribeño: República Dominicana acaparó el 31,9% de todas las búsquedas globales de vuelos hacia la región, consolidándose como el destino caribeño más buscado del planeta. Puerto Rico, con el 16,6% de las búsquedas, registró un alza del 44% interanual —el mayor crecimiento del Caribe insular—, impulsado en gran medida por los conciertos de Bad Bunny.

El impacto del artista boricua en las métricas turísticas fue documentado con precisión por ForwardKeys: en la semana posterior al anuncio de los conciertos, el 13 de enero de 2025, las búsquedas de vuelos a Puerto Rico se multiplicaron por siete. El efecto se extendió durante meses, con picos concentrados entre julio y septiembre, cuando se desarrollaron las presentaciones.

Los números de República Dominicana narran una historia diferente: su fortaleza es estructural. El modelo all-inclusive de alto volumen, el hub aéreo de Santo Domingo y la infraestructura de Punta Cana y La Romana funcionan como un imán permanente del viajero de ocio que busca calidad-precio en el Caribe. La estabilidad de su cuota en el rango del 30-32% indica que ningún evento puntual la sacude de forma significativa.

Ambos destinos operan en frecuencias distintas pero complementarias. República Dominicana es el producto de volumen y consistencia; Puerto Rico está demostrando que un artista de talla mundial puede equivaler a meses de campaña de marketing institucional. La CHTA observa en el fenómeno boricua una hoja de ruta que otros destinos caribeños deberían estudiar: el entretenimiento como generador de demanda turística medible ya no es hipótesis.

Para agencias y operadoras que trabajan el corredor Caribe desde Sudamérica y el Caribe hispanohablante, el contexto es estratégico: ambos destinos están en máxima visibilidad con ocupación sostenida. Los paquetes temáticos —cultura y playa en Puerto Rico; relax all-inclusive premium en República Dominicana— tienen demanda demostrada y mercado listo para captar.