Etihad y Abra firmaron el martes en el salón aeronáutico de Farnborough un memorando de entendimiento para articular el tráfico entre América Latina, Medio Oriente, Asia y Australia. Del lado latinoamericano entran las tres aerolíneas del grupo: Avianca, GOL y Wamos Air. El documento cubre desarrollo de red, códigos compartidos, reciprocidad entre programas de viajero frecuente, arrendamiento de aeronaves y operaciones ACMI.
La parte que llega antes al mostrador es la comercial. Ambas compañías prevén activar los vuelos en código compartido y los beneficios cruzados de fidelidad durante 2026. Para el pasajero que hoy sale de Bogotá o São Paulo hacia Bangkok, Delhi o Sídney, eso se traduce en un itinerario emitido en un solo billete vía Abu Dabi, con acumulación y canje de millas en ambos programas y una sola responsabilidad ante una conexión perdida.
El capítulo de flota ya tiene calendario. GOL evalúa tomar en arrendamiento en seco un Airbus A330-900 de Etihad, con inicio proyectado para noviembre. Wamos Air destinaría hasta tres aviones a apoyar los planes de expansión de la aerolínea de Abu Dabi desde marzo de 2027. El intercambio va en las dos direcciones: el grupo latinoamericano no solo recibe capacidad de largo radio, también la aporta.
«Esta asociación refleja la estrategia de Abra de aprovechar las fortalezas complementarias» para ampliar la conectividad, señaló Adrian Neuhauser, CEO del grupo. Antonoaldo Neves, CEO de Etihad, lo miró desde el otro extremo de la ruta: «América Latina es un mercado cada vez más importante para Etihad» a la hora de alimentar Abu Dabi y el resto de su red.
Conviene leer la letra pequeña antes de vender nada: el memorando queda sujeto a aprobaciones regulatorias, a la firma de los contratos comerciales y a estudios de viabilidad operativa. Nada de esto tiene aún código de reserva.
El movimiento dice bastante sobre cómo se está jugando la partida del Golfo en la región. Emirates y Qatar Airways llevan años sirviendo Sudamérica con metal propio y hub en Dubái y Doha. Etihad entra por otra puerta: en lugar de abrir un largo radio propio a São Paulo o Bogotá, se apoya en dos operadores que ya dominan sus mercados domésticos y regionales. Para la agencia que arma corporativo hacia Asia, el efecto práctico llegará cuando el código compartido esté cargado en el GDS; hasta entonces, es una intención bien documentada.






