Colombia entró al verano de 2025 con números que pocos destinos del continente pueden igualar en el período. Según datos de ProColombia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el país acumuló 3.137.210 visitantes no residentes entre enero y agosto —el registro más alto de la última década para ese lapso— con un crecimiento del 5,3 % frente al mismo período de 2024. El turismo de ocio lidera las motivaciones (75 % de las reservas), y los principales mercados emisivos son Venezuela (16,5 %), Estados Unidos (15,6 %), México (9,7 %) y España (6 %).
El dato que más llama la atención no es el agregado nacional sino la distribución por destino. San Andrés lidera el crecimiento con un alza del 45 % en la venta de tiquetes: una cifra extraordinaria para una isla caribeña que históricamente ha vivido a la sombra de Cartagena en el mercado internacional. Medellín creció un 17,2 % en reservas internacionales, Bogotá un 2,3 %, y Cartagena, significativamente, registró una caída del 4,3 % en el mismo período. La ciudad amurallada, durante años el destino más solicitado de Colombia en el exterior, empieza a ceder terreno frente a destinos urbanos y experienciales que ofrecen una propuesta más contemporánea al viajero latinoamericano.
Entre enero y agosto, Bogotá superó los 1,2 millones de visitantes internacionales acumulados —un hito que el Instituto Distrital de Turismo calificó como «histórico»— y el aeropuerto El Dorado se posicionó en agosto como el segundo más transitado de América Latina en tráfico combinado nacional e internacional. La Feria de las Flores de Medellín, que en agosto reunió visitantes desde México, Perú, Chile, Brasil, Argentina y Ecuador, contribuyó de forma directa al pico del mes en el eje Bogotá-Medellín.
Para los operadores que trabajan Colombia como destino multiproducto, los datos de 2025 reconfiguran el portafolio. San Andrés, con su oferta de buceo, pesca deportiva y turismo náutico a precios muy competitivos frente al Caribe insular anglófono, emerge como la apuesta más sólida para el segmento de alto valor en el Caribe colombiano. Medellín, con su combinación de cultura, gastronomía y turismo de eventos, se consolida como el destino urbano de América del Sur con mayor tracción en el mercado latinoamericano de ocio. Cartagena tendrá que renovar su propuesta si quiere recuperar el liderazgo que estos números le están arrebatando.






