República Dominicana alcanza 11,6 millones de visitantes y corona el mejor año de su historia turística

Idyllic tropical beach scene with palm trees, lounge chairs, and umbrellas at an oceanfront resort.

El Ministerio de Turismo de República Dominicana (MITUR), encabezado por el ministro David Collado, oficializó en diciembre el cierre del año con 11,6 millones de visitantes —un 4,3 % más que en 2024—, consolidando el mejor resultado en la historia del turismo dominicano. La cifra combina llegadas aéreas y pasajeros de cruceros: 8,86 millones llegaron por vía aérea entre enero y diciembre, estableciendo el mayor registro mensual jamás alcanzado por el país, mientras que 2,8 millones llegaron por los puertos de cruceros.

El mercado estadounidense fue el motor principal, representando más del 45 % del total de llegadas aéreas. El mercado canadiense mostró una recuperación sostenida a lo largo del año, y Colombia se consolidó como el tercer emisor de la región latinoamericana hacia el destino. La estrategia de diversificación geográfica que el MITUR viene aplicando desde 2022 está dando frutos: República Dominicana ya no depende exclusivamente del corredor Nova York–Punta Cana.

Detrás de estos números hay un modelo que merece análisis. El andamiaje de incentivos fiscales de la Ley de Fomento Turístico (CONFOTUR) sigue siendo uno de los más competitivos del Caribe para atraer inversión hotelera privada. La relación público-privada entre MITUR, la asociación de hoteles y los tour operadores internacionales funciona con una coordinación que pocos destinos de la región logran sostener en el tiempo. Y la estabilidad política relativa —en un contexto regional difícil— ha sido el telón de fondo que permite a los tour operadores vender con confianza.

El caso dominicano tiene lecturas prácticas para toda la cadena de valor de América Latina. Para las agencias de viajes de la región, República Dominicana ofrece una combinación inusual: volumen, infraestructura de vuelos directos desde múltiples ciudades latinoamericanas, y un abanico de producto que va desde el resort all-inclusive familiar hasta el boutique hotel en Las Terrenas. Para los destinos que aún buscan su modelo, el manual dominicano —incentivos fiscales, promoción agresiva en origen, gestión aeroportuaria eficiente— sigue siendo el caso de estudio más completo del Caribe.