Con el arranque de la temporada de invierno el 26 de octubre, Iberia puso en marcha la programación transatlántica más ambiciosa de su historia reciente hacia América Latina: más de 300 vuelos semanales entre Madrid y el continente, una cifra que supera cualquier registro prepandemia de la aerolínea del grupo IAG.
El plato fuerte de la nueva temporada son tres rutas inéditas. Orlando estrena conexión directa con cuatro frecuencias semanales desde Madrid —primer destino de Florida en la red de Iberia—, operada con A330. En Brasil, Recife arranca el 13 de diciembre con tres vuelos semanales y Fortaleza se incorpora el 19 de enero de 2026 con la misma frecuencia, ambas operadas con el A321XLR de largo alcance. Es la primera vez que Iberia vuela al noreste brasileño de forma directa, un mercado que históricamente hacía escala en São Paulo o Lisboa.
Las rutas consolidadas tampoco se quedan quietas. Santiago de Chile pasa de diez a doce frecuencias semanales, Lima alcanza 14 y Santo Domingo estrena dos vuelos diarios —el mismo ritmo que Nueva York durante todo el invierno—. En el Caribe, San Juan de Puerto Rico llega a 14 frecuencias semanales, consolidando la ruta como una de las más densas del Atlántico Norte en el segmento de ocio.
Para los operadores turísticos y las agencias emisoras latinoamericanas, el dato más relevante es el incremento de asientos en clase Business en rutas clave como Bogotá, Buenos Aires y Lima, señal de que la demanda corporativa intercontinental lleva trimestres por encima de los niveles de 2019. Más asientos en la cabina delantera significa más inventario disponible en tarifas de contratos para las carteras corporativas y los consolidadores del segmento premium que operan entre Europa y Sudamérica.






